El sector de utilities (Telefonía, Internet-ADSL, Gas, Electricidad, Alarmas y Seguros del hogar y vehículos, entre otros) acaparan gran parte del gasto de los ciudadanos. La privatización de las empresas energéticas y la consecuente apertura del mercado ha provocado la aparición de un sector muy competitivo donde prima la rentabilidad de cada inversión.